Art of Words & the beauty of Spanish

The reader of today’s minicuento is Viviana from Mexico. I’ll let her tell you about herself in her own words….
Hola, ¿qué tal? Soy Viviana Mejenes Calderón de la Barca, soy oriunda de la cosmopolita capital de los Estados Unidos Mexicanos, la cual es más conocida como la Ciudad de México.
Soy propietaria de una empresa de traducciones creativas, nombrada “Art of Words”  y por Twitter nos encontramos como Art_of_Words.
Art of Words nace en Holanda, o bien, los Países Bajos del continente europeo, donde vivo desde hace 5 años junto a mi “príncipe consorte”, más conocido como mi esposo, cónyuge… que bien es neerlandés. Juntos con un impecable grupo de traductores, damos dinamismo a Art of Words.
La recopilación de mi experiencia profesional y de mi existir, en esta platica, estaría incompleta e injustamente aniquilada, si no aludo que soy de alma errabunda, llanera, ambulante… viví con mi familia en diferentes regiones de México, un México que me sonrió… viví en el suroeste, en el centro, en el sur… en donde mis odios se proveían de virtud, con los ecos de los acentos territoriales… cada uno de los territorios que pisé, me rociaron de ecos de las lenguas vivas de la gente, que con voces resonantes autóctonas y sigilosas, se mezclaban como en una ensalada con la lengua de la castellanización. Fue un deleite.
Es así, como comienzo desde muy pequeña a alimentar mi deseo por ser filóloga, maestra de lenguas, mentora, escritora, traductora, amante del habla… aprendo entonces a la par que el español, desde chica, el inglés y después estudio el francés. Hoy en día, reconozco sin problema cuatro lenguas incluyendo el holandés, más, poseo la destreza de manipular y traducir en alrededor de dieciocho variedades del español.
¿Y por qué español? En este momento se me ocurre pensar, para adentrarse en un mundo de retintines que no tienen principio ni final. Para visitar un mundo de la lengua que inicia con el latín, fenicio, árabe, porque es como un potaje que se encierra años mas tarde en la lengua de Cervantes, en un acuerdo lingüístico para el entendimiento, inteligencia… Sin embargo, hoy la lengua originaria de este potaje, tiene mas vidas.
Se me ocurre decir, que son las vidas, que las paginas de un libro no podrán detener ni incorporar con un final puro. Siento que aun no se escriben las paginas finales de este hermoso y temperamental idioma que lo condicionan, de algún modo, a enterrarse en algún vademécum.
¿Por qué español? Porque es un idioma rebelde, alegre y el amante insaciable del inglés. El español respira por medio de la trova, odas, bailes, parodias, porque también se penetra con los olores selváticos, frondosos y culinarios que nos transportan a lugares terrenales, en donde muchos alguna vez, han sido capaz de vivir esencias de lo que puede encerrar esta lengua. Lengua que se revuelca tanto en las olas del pacífico y que se arrulla en el mediterráneo.
Idioma regido por almas dominantes – que ni que – pero su candor versátil es tan indócil que jamás lo podrán esclavizar.
¿Por qué español?
Porque siento que es como yo, es un algo que no se puede adivinar. Invita a compartir mas que solo una experiencia lingüística, a el, si que no le importan  los prejuicios.
Es una lengua muy coqueta e incita a que cada vez más personas lo hablen. Una lengua cubierta de pieles con historias tristes, de lucha, con una tez de laureles también.
Una lengua que se habla en la mayoría de los continentes. Es una lengua muy útil, es creativa, fructífera y que ha dejado en pos un andar gris.
El español contemporáneo, el de hoy, es una lengua diseñada para el triunfo, pero siempre y cuando se siga glorificando con todos sus organismos espontáneos. Eso es para mí español. Gracias.

0
Sin votos aún
Tu valoración: Ninguna