Mis tres meses en España

Hace ya tres meses que estoy aquí. Me acuerdo del primer día cuando llegué aquí, cuando Iza nos recogió de la estación y llevó al piso, donde tuvimos que firmar el contrato con nuestro agente del piso Juan. ¡En este momento me llevé la primera sorpresa! ¿Qué decía? No entendía nada, que bien que Iza estaba con nosotras y nos ayudó. Este fue mi primer contacto con el andaluz. Necesitaba más tiempo para acostumbrarme a „ha’ta luego” y „ma’ o meno’” (los andaluces no pronuncian „s” y „c” en algunas palabras). Ahora ya puedo hablar con Juan incluso por teléfono, aunque hasta ahora no es fácil, porque como él mismo admitió ni siquiera sus amigos le entienden… No obstante, pienso que es mejor aprender el idioma aquí, en Andalucía: si entiendes a un andaluz, no tendrás ningún problema con el castellano puro;)
Una sorpresa más viví al día siguiente, cuando después de las prácticas Daria nos llevó de paseo por Córdoba – al Alcázar de los Reyes Cristianos y el Museo de Bellas Artes, entonces vi por primera vez una parte de la Judería y la Mezquita. En este momento me enamoré de Córdoba. ¡Hasta aquel momento no tenía la menor idea de lo bonito que era este sitio! Ahora, cuando he visitado también Málaga, Granada, Sevilla y Cádiz, sigo pensando qué tengo suerte de estar aquí. Aunque Córdoba no es una ciudad tan grande, me gusta más. Córdoba, aparte de un montón de monumentos tiene este „algo”, que sientes cuando paseas por las callejuelas estrechitas y empedradas del barrio antiguo mirando a los patios preciosos en cada estación del año, cuando pasas cerca de cafeterías y bares de tapas, siempre llenos, y más numerosos que en cualquier otra ciudad, o cuando andas por la noche por el Puente Romano mirando a la Mezquita iluminada. Me gusta mucho Córdoba, ya eché una moneda a una fuente, entonces espero volver aquí y no sólo una vez…
¿Qué he aprendido aquí? Un montón de cosas. Iza nos enseñó en que consiste el posicionamiento de las páginas web, que hoy en día es muy necesario, aprendí a manejar un blog, ¿quien sabe?, quizá me haga uno propio. Traducíamos también los textos de Pilar para el blog en polaco. Durante una semana llevamos las redes sociales (Facebook, Twitter, etc.) que no es tan fácil, teníamos que estar al corriente de todo lo que pasaba en Córdoba. Aprendimos en qué consisten los programas como Erasmus, Leonardo da Vinci o Comenius. Además asistíamos a la organización de Speedchatting – el intercambio de idiomas, de lo que puedes leer más en el blog, hicimos un cartel, y después nos ocupamos de la promoción… con éxito, porque fue mucha gente y el próximo lunes tendrá lugar el tercer intercambio. Aprendimos mucho en las conferencias y los talleres en los que participamos, por ejemplo cómo montar una  empresa propia o qué es ´´Analítica web´´. Esta fue también una oportunidad para escuchar más español, conocer nuevas palabras y expresiones. Las chicas nos impartieron el curso intensivo, sobre el que ya escribí, y al final nos dieron un curso de gramática (los problemas eternos con el subjuntivo, las perífrasis y los artículos…) y la interpretación, de los que tuvimos el examen. También preparamos una  guía de Córdoba.
Y al final unas curiosidades que merece la pena saber cuando vas a venir a España.
  1. Cuando te encuentras a algún amigo en la calle, no digas “Hola”, sino “Hasta luego”. Los españoles, cuando no tienen tiempo de pararse a hablar, en vez de saludar a alguien, en seguida se despiden.
  2. Pero cuando te paras a hablar con alguien, no es suficiente “Hola”, tienes que decir algo más. Si eres una mujer o un hombre que saluda a mujer, tienes que besar  a la otra persona en las mejillas, pero sólo dos veces empezando desde la izquierda. De esta manera también saludas a una persona recién conocida.
  3. Acuérdate! En España no comprarás  “hot dog”ni “popcorn”, sino “perrito caliente” y “palomitas”. Olvídate de escuchar The Beatles, a lo más Los Beatles. Pagando por tarjeta, no pones el PIN, sino “número secreto”. En principio es fácil, si te parece que algunas palabras en cada idioma son las mismas, acuérdate de que estás en España, donde se cuida para traducir todo a su propio idioma.
  4. No te extrañes cuando oigas „Espein” (Spain) o „Estiven Espilberg” (Steven Spielberg). Los españoles tienen un problema para pronunciar dos consonantes al principio de una palabra, por ejemplo “sp”o “st” por eso antes añaden una vocal “e”.
  5. Hacer compras aquí tampoco es fácil. Además de que no comprarás todos los productos que hay en tu país, ¡mira con atención lo que compras! “Pan normal”no siempre es “normal”, todo se puede comprar “sin sal”o “con sal”, empezando por la mantequilla y terminando a una baguete (no lo recomiendo…).

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