Ser un peliculero (o una peliculera)

Después de analizar otras formas de ser como ser un bala perdida, un chaquetero, un tiquismiquis, un pelota, un gorrón o ser como un libro abierto, hoy vamos a analizar otra de esas formas coloquiales de calificar a alguien que seguramente os será muy útil porque ya os daréis cuenta de que hay mucho peliculero suelto.
A priori alguien podría pensar que un peliculero es aquel que siente gran afición por el cine. Pues siento deciros que a eso se le llama ser un cinéfilo (no os quejaréis, que por el mismo precio hoy estáis aprendiendo un montón de palabras nuevas :D ) aunque se está empezando a aceptar también el uso de peliculero a los que les gustan mucho las películas. Pero el auténtico peliculero que nos ocupa hoy es una de esa personas que se deja llevar por la imaginación, una persona muy fantasiosa, a la que nunca le pasan cosas corrientes como al resto del mundo, sino que las vive y las adorna como si fuese el protagonista de una película de ciencia ficción y cuando las cuenta añade tal cantidad de fantasías que hace que su historia no parezca real. ¿Ya os va viniendo a la mente alguna persona con la que habéis tenido la sensación de que lo que estaba contando era tan sobrenatural que parecía que se lo estuviese inventando?. Pues a ese se le podría decir que es un peliculero o, como veíamos el otro día, que tiene más cuento que Calleja.
Los peliculeros tienen una habilidad por encima de lo normal para inventarse excusas y es que, claro, como les pasan las cosas que les pasan… pues cómo van a evitar llegar tarde u olvidarse de algo. Y como yo tampoco suelo estar falta de imaginación, intentaré poneros un ejemplo para que veáis cómo se utiliza.
La profesora: Manolito, ¿dónde están los deberes que os puse ayer?
Manolito: Uy, pues justo los había hecho, pero vino el perro del vecino, se puso a jugar con mis cosas y al final se los llevó sin que me diese cuenta y cuando intenté volver a repetirlos hubo un corte de luz que sólo afectó a mi casa pero que no nos dejó hacer nada durante más de 3 horas.
La profesora: Ay Manolito, que peliculero eres. Siempre se te ocurre alguna excusa para no traer los deberes hechos.
Y como hoy la cosa va de películas, para despedirme os dejo con una increíble imagen de un lugar que ha sido escenario de multitud de ellas, Nueva York. Muchas gracias a Songquan Deng por la foto de hoy.

Dedicado a la misteriosa y peliculera Sra. A.